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muelas del juicio
por el 4 diciembre, 2015
Publicado en Blog

 

Las muelas del juicio aparecen como un misterio para muchos de nuestros pacientes, si no las necesitamos ¿por qué nos salen? Y más aún, ¿por qué dañan el resto de nuestra dentadura y nos producen tanta molestia? Comprender la nuestra historia biológica y la fisionomía y funciones de nuestras bocas te ayudará a encontrar una respuesta a éstas preguntas.

 

Y es que las muelas del juicio son un vestigio de una época anterior, que evolutivamente supone la mayoría de la historia de la especie humana, en la que nuestra dieta incluía una cantidad muy importante de raíces y granos crudos. Éstos, sin cocinar son muy duros, y necesitábamos un juego extra de molares para ayudarnos con él pesado trabajo de masticarlos.

 

A medida que la humanidad generalizó el cocinar la comida antes de ingerirla, éstos terceros molares simplemente dejaron de ser necesarios. Paralelamente, y de forma más importante, se produjo un cambio significativo en el tamaño del cerebro y la forma de la mandíbula. En nuestras mandíbulas empequeñecidas simplemente no caben tres molares. La especie humana se encuentra en pleno proceso de adaptación, y es por ello que mientras unos desarrollan sus muelas sin problemas otros necesitan que se las quitan, mientras que otros no las desarrollan en absoluto o desarrollan menos de cuatro.

 

Para mucho las muelas del juicio son un mal recuerdo o una incómoda perspectiva, porque pueden acarrear problemas que deben solucionarse en la silla de operaciones.  Los problemas siempre derivan de la falta de espacio, pero la solución dependerá de tus características. Es posible que  ni siquiera tengas que sacarte todas las muelas del juicio. En otros tiempos se sacaban todas las muelas tan pronto como era posible de forma preventiva, pero hoy en día los odontólogos prefieren esperar a detectar si existe algún problema.

 

De forma paralela el procedimiento de extracción se ha puesto al día, y mediante la aplicación de anestesia local se logra evitar el dolor durante el procedimiento, si bien siempre existirá cierta molestia en los días posteriores. Tomando medicamentos y cuidando tus hábitos conseguirás que las molestias se reduzcan al mínimo.

 

Como puedes ver, que tus muelas sean un problema o no lo sean no depende de ti. Pero sí depende la calidad del examen profesional y tratamiento que decidas escoger. En la Clínica Dental Higueras, Bravo Murillo 153, Cuatro Caminos, Madrid; estamos a tu disposición para ofrecerte la asesoría y tratamiento que necesitas.

 


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